Mole Poblano

El origen del mole data de la época colonial, la historia nos lleva al convento de Santa Rosa en Puebla, cuando las monjas de este convento quisieron agradecer al Obispo don Manuel Fernández de Santa Cruz, su ayuda para terminar de construir el convento; decidieron agasajarlo con una comida en la que le sirvieran platillos exquisitos.

La madre superiora confiada en la capacidad culinaria de sor María del Perpetuo Socorro, encargada de la cocina, le pidió preparar algo muy especial. Entonces Sor María se encomendó a San Pascual Bailón, patrón de los congresos eucarísticos. Mientras dormía tuvo un sueño en el que se le aparecía el santo y le decía:

“Te daré una receta que hará famoso no sólo al convento sino a Puebla, la cual complacerá al obispo. No te extrañes de los ingredientes, tan distantes los unos de los otros, que hasta pensarás que no se pueden mezclar”…

Los ingredientes consistían en chile ancho, mulato y pasilla; ajo, cebolla, pasas, almendras, plátano macho maduro, anís, canela, clavo, semilla de cilantro, pimienta de castilla y chocolate.

Con su experiencia, sor María ejecutó la receta, y en la salsa que el santo le había dictado, puso la carne cocida de un guajolote bien cebado; lo vació en un platón de Talavera y lo roció con ajonjolí tostado. Al probar el platillo, el obispo alborozado exclamó: “¡Pero si esto sabe a gloria!”

Del libro “Conversación en la cocina, gastronomía mexiquense”. Rosita Sánchez.

En la Finca de Adobe, el Mole poblano es uno de los platillos más sobresalientes de nuestra cocina, porque está preparado de manera artesanal con los mejores ingredientes escogidos y calculados por las manos de la señora Rosita Sánchez, creadora de nuestra propia receta del Mole poblano con el estilo de la Finca de Adobe.

PERIODO: TODO EL AÑO

Rating del Platillo

  • (0 /5)
  • (0 Rating)