Tortitas de flor de calabaza rellenas de queso en salsa verde

La costumbre de comer flores en México data de la época prehispánica. Existen muchas flores comestibles; sin embargo, la reina de todas es, sin duda, la flor de calabaza; cuyo uso se mantiene en forma masiva en todos los estratos sociales, sobre todo en el centro del país. El consumo de la flor de calabaza data desde la época prehispánica, con la llegada de los españoles, se empezaron a incluirse en sopas y guisos. La temporada de flor de calabaza es la misma que la de las calabacitas criollas, es decir de junio a octubre, aunque actualmente se cultivan todo el año.

Esta flor crece de manera aislada, en las axilas de las hojas de la planta de la calabaza (ayotli), que es rastrera o trepadora con zarcillos ramificados. Las flores de forma acampanada, son masculinas o femeninas; de las femeninas nace el fruto, mientras que las masculinas son las utilizadas para el consumo. La flor debe limpiarse retirándoles los cálices bulbosos, ya que así dan mejor sabor y adquieren una textura más agradable a la vista. Se trata de una flor que dura muy poco, por lo cual es recomendable cocinarlas el mismo día en que se compra.

Del libro “Conversación en la cocina, gastronomía mexiquense”. Rosita Sánchez.

PERIODO: TODO EL AÑO

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